domingo, 26 de mayo de 2013

El "Aquel"...

Por Sanpalqui

Hace mucho no les cuento una historia...


 Una tarde, recibió un mensaje y dijo... "no más, me cansé, no quiero esto más para mi vida" se paró del computador, fue y se sirvió un café. Volvió, se sentó decidida, y empezó a hacer lo que todos hacemos en esos casos, lo sacó de Facebook, le dio uf en Twitter, lo borró de los contactos del celular, lo quitó de sus favoritos de Whatsapp, de sus contactos de chat, borró una a una las fotos en las que aparecía con él, y hasta el momento no había derramado una sola lágrima. Llegó esa noche a la casa y guardó los recuerdos, algunos los botó, otros los acomodó en ese cajón inservible, el que uno nunca abre porque se desbarata. Ese día decidió que el camino de la felicidad no era con él. Lloró toda la noche, recordó cada palabra, cada hecho y situación que mal interpretó, cada sonrisa, cada beso, cada acierto y cada error; llamó a su mejor amiga que vive en el exterior y hablaron por horas mientras ella lloraba del otro lado,  era necesario... al otro día, aunque le constaba abrir los ojos por pesados e hinchados que estaban, ella muy decidida, iba a empezar de nuevo, a dejar atrás lo que no la dejaba ser feliz, no lo volvió a buscar, no lo volvió a stalkear, decidió sonreír por que sí y no por él. Y es que ella lo tenía todo para ser feliz, pero como todas nosotras las mujeres, había confundido retos y caprichos con necesidades y cariño, mejor dicho estaba en la inmunda.

La rodeaban un par de hombres a los que obviamente ni la hora les daba, pero desde ese día decidió darse una oportunidad, aceptó una salida, una ida a cine, dijo que sí cuando le propusieron ir a teatro, a comer, recibió rosas, aceptó una noche no sacar su carro y dejar que la recogieran en la puerta de su casa, se dejó tratar como una princesa y eso la hacia sentir bien... de "aquel"... no sabía nada... prefería así y tuvo toda la fuerza de voluntad de no escudriñar, preguntar o indagar. ¿Cómo haría? Ella dice que lo recordaba todos los días, pero lo dejaba ir en cada suspiro. Organizaba sus días sin pensar más que en su tiempo y en sus intereses, uno de sus pretendientes la llamaba con insistencia, le escribía, la buscaba, estaba muy pendiente de ella, tanto que tal vez la ahogaba, por eso ella era fría, distante y poco expresiva, pero lo respetaba y le tenía mucho cariño... por eso aceptaba sus invitaciones. 

Ya había pasado casi más de un mes desde que ella había cortado cualquier vínculo con "aquel" y se sentía bien, respiraba tranquila, lo recordaba pero se esforzaba por no pensar en él. Por esos días salió una noche a tomarse un café con una amiga... obviamente en esa charla se hablo del "aquel" del de antes del "aquel",  del de "ahora", de la "aquella", de la otra "aquella" y así pasaron las horas y las horas. Como el celular ya no era una prioridad en su vida, ya no esperaba mensajes ni llamadas de nadie, dicho aparato estaba guardado en el último rincón del universo negro de una mujer llamado "bolso", por eso cuando ya decidían partir del lugar, buscó las llaves del carro para llevar a su amiga a la casa y en esas encontró que su celular, tenía 9 llamadas perdidas, 6 mensajes en WA y un mensaje de voz en el buzón... revisó quien la buscaba con insistencia y se dio cuenta que era ese pretendiente que la rondaba hacia más o menos un mes. Esos mensajes y llamadas, que lógicamente no respondió ahí mismo, los pensaba leer y responder en cuanto dejara a su amiga en su casa y llegara a la de ella, pero no había terminado de bajarse su amiga del carro cuando volvió a sonar su celular y decidió contestar... ella dice que el tono de ese hombre era de pocos amigos, le hizo el reclamo por no contestar y le preguntó como todo un "macho" "¿a qué hora vas a llegar a tu casa?", conversación que hizo que ella se diera cuenta que por ahí tampoco era el camino, no quería alguien así en su vida y decidió no volver a contestar el celular en todaaaaaa la noche. 

 Pero esa no es la historia en realidad... acá viene lo emocionante que ella nos contó. 

Al otro día, mientras ella trabajaba muy juiciosa en su oficina, recibió una llamada de la recepción del edificio, le anunciaban que la buscaban de la floristería "pajarito"... ella contestó con voz de aburrida que ya bajaba, colgó el teléfono cero emocionada, obvio, lo que faltaba, que su intenso pretendiente le enviara flores para disculparse por la escena de la noche anterior. Terminó de contestar un mail, le dijo a su compañera de oficina que la buscaban de una floristería, se paró con tranquilidad al ascensor para ir al primer piso y su único afán, era no hacerle perder más tiempo al pobre muchacho de la floristería. Creo que eso nos hace pensar a las mujeres que no hay peor cosa que recibir flores de quien no se quiere. Cuando el ascensor se acercaba al primer piso, ella llegó a pensar que tal vez esas flores podrían ser del "aquel"... pero dice ella, que solo se sonrió, de pensar que no habría cosa más imposible que esa. Llegó a la recepción y ahí estaba el muchacho esperando que le recibieran una caja blanca gigante amarrada con una cinta roja y un moño precioso, por lo menos buen gusto si tenía el pretendiente. No había firma, ni tarjeta a la vista, ella recibió la caja y volvió a subir al ascensor. En realidad era poco su interés por leer alguna dedicatoria, así que del 1ro al 7to piso se dedicó a mirar como habían hecho el moño del empaque y ni vio las flores que habían dentro. 

Cuando entró a la oficina, sus compañeros (como en toda oficina) llegaron a chismosear; dice ella, que los cachetes se pusieron rojos, se sentía apenada. Era hora de abrir la caja y mirar la tarjeta... eran 12 rosas rojas hermosas, olían muy bien, estaban muy bien empacadas, sobrias, elegantes y muy rojas... ¿la tarjeta? no era una sola tarjeta... eran 3, obviamente no iba a leer tres tarjetas para saber el destinatario, así que no leyó y fue al final de la última tarjeta y ohhhh sorpresa.... las tarjetas venían sin firma.... todos sus supuestos se estaban derrumbando... en ese momento se interesó por saber que decían los tres papelitos, quería saber quién había enviado esas 12 rosas, así que empezó a leer. La verdad, no tenemos detalles de lo que decían esas tres tarjetas, pero dice ella que eran las palabras más sentidas, tiernas y hermosas que le habían escrito últimamente. Cuenta que a medida que avanzaba en lo que leía, las manos le sudaban, el corazón se le ponía a mil y la incertidumbre crecía... sólo hasta el final de la segunda tarjeta, cuando leyó la palabra clave, pudo saber que esas flores las había enviado... el "aquel". Siiiii, ese del que hace más de un mes no sabía nada, ese, que había llorado toda una noche, la noche que decidió sepultarlo en su olvido... en esa tarjeta le decía que extrañaba nombrarla como sólo él le decía. Prácticamente, no había necesidad de seguir leyendo más, todo para ella era muy claro... pero no sabía el sentido de ese detalle, y menos viniendo de él, de él que nunca había tenido esa clase de sorpresas con ella. Sólo le pedía unos minutos, quería hablarle. Al final de las tres tarjetas con palabras hermosas, le pedía que la dejara recogerla en su trabajo a la salida y le regalara sólo 10 minutos. Ella perpleja no sabía que hacer, si contestar inmediatamente el mensaje, ir a almorzar y después mirar, o mejor no decir nada. Ella pensaba, "por fin ya estoy avanzando y haciendo mi vida, ya estoy saliendo de esta relación no tan sana, mejor dejar así, que él siga con su vida y yo sigo con la mía". 

Decidió ir a almorzar, pero almorzar es un decir, no pudo pasar bocado, ni medio arroz, sólo pensaba en que hacer, lo mejor era decir que no, agradecer por lo bonito de las flores e inventarle cualquier excusa. Regresó a la oficina, reunión tras reunión y la caja de flores ahí, esperando que alguien las vuelva a mirar, que alguien conteste el mensaje. A eso de las 4 p.m. decidió escribirle. Las manos le temblaban, pero tenía claro lo que le quería decir... "Gracias por las flores (carita feliz)... ". Los detalles del mensaje tampoco nos los quiso revelar, pero en resumen, le aceptó que la recogiera, le concedió los 10 minutos y "aquel" le confirmó que a las 5:30 p.m. en punto estaría frente al edificio.

Desde el momento que le escribió, hasta las 5.30 p.m. que era la hora pactada del encuentro, muy difícilmente logró concentrarse en el trabajo, miraba la caja de las flores, volvía y leía las tres tarjetas sin firma y trataba de sonreír pero no le salía natural, estaba preocupada por caer otra vez en lo mismo, no quería sufrir y eso lo tenía claro, verlo otra vez era remover algo que con mucho esfuerzo ya había controlado. La hora pactada llegó, se alistó en menos de un minuto y a las 5:30 p.m. el celular sonó avisando que "aquel" ya había llegado, tomó su caja de flores y la llegada del ascensor se le hizo eternnnnnnaaaaaaa... salió del edificio y ahí estaba "aquel", en su carro, esperando por ella solo para hablar 10 minutos. Dice ella que cuando subió al carro, no sabía como saludarlo, era la mezcla de "que gusto verte, pero me aburre que regreses"... él avanzó unos metros, estacionó el carro y le dijo que quería saludarla bien, le dio un fuerte abrazo y ella firme en su posición, lo abrazó pero al instante se alejó. Fueron a un lugar cercano, hablaron de cualquier cosa y en realidad los 10 minutos ya iban en casi media hora y "aquel" no decía nada diferente a lo habitual.


Él sabía que tenía que hablar, así que tomo aire y ... por fin... "aquel" .... empezó con un.... "No sé cómo empezar" jajajajajaja... menos mal tenía todo claro y era sólo cuestión de 10 minutos. Como muchos de los detalles de esta historia, lo que se habló en esa mesa sólo queda entre ellos dos, no nos revelaron detalles, sólo sabemos que conversaron casi por 2 horas, que a "aquel" en algún momento se le llenaron los ojos de lágrimas, que "aquel" la tomó de las manos y algo le dijo que hizo que ella también llorara... los que los vieron, dicen que no lloraban de tristeza, al contrario, lo hacían como cuando eras niño y no te importaba que vieran lo que sentía tu corazón. Dicen que él le entregó un papelito doblado como doblaban los adolescentes las cartas en los 80´s, ella al abrir la nota, sonrió y como dice la canción, sellaron todo con un beso.



Del pretendiente no se volvió a saber nada, ella ahora se le ve más feliz que nunca, anda mostrando su mejor sonrisa, se le ve enamorada. "Aquel" sonríe mostrando los dientes, como cuando se sonríe desde el alma, dicen que se le ve tranquilo, feliz y le brillan los ojos cuando habla de ella. Los han visto juntos por ahí cogidos de la mano, dicen que ahora se quieren y son novios... y claro, dicen que... la protagonista de esta historia soy yo.





Créditos de Imagenes: 
http://depsicologia.com/ruptura-pareja-investigaciones/
http://como-conquistaraunamujer.com/blog/errores-de-los-hombres-al-conquistar-una-mujer/
http://www.mamaslatinas.com/group/3/forums/read/44094/Contestar_el_telefono_mientras_manejas_es_mas_peligroso_que_conducir_ebrios
http://rincondeluz.bligoo.com/content/view/310880/La-rueda-del-Abrazo.html
http://ayrim.wordpress.com/2010/05/24/definir-un-beso/

Créditos de música:
Jason Mraz  - Lucky / Phantasm Imports






martes, 30 de abril de 2013

A mi sí me cambio la vida un pajarito.
Por Sanpalqui


¿Qué si twitter me cambio la vida? yo les puedo decir que sí...

Cuando miro hacia atrás y me doy cuenta que la Sandra de antes no es ni la sombra de la "Sanpalqui" de ahora, puedo decir con todo conocimiento de causa que todo este rollo del Social Media, las Redes Sociales, Twitter, Facebook y la conectividad... sí me cambiaron la vida.

Cosas buenas y no tan buenas han pasado durante estos 3 años. Lo mejor es que he aprendido a ser una mejor profesional e indudablemente una mejor persona. Muchos leerán esto y dirán... "que bobada, como una red social le puede cambiar la vida a alguien, que falta de vida centrar todo lo que le pueda pasar a alguien en un computador, en un dispositivo móvil, que aburrida una persona que vive "conectada".  Y la verdad, pues si, aunque no lo crean es así. ¿Quieren saber por qué? Pues bien... aprovechando que hace 3 años empezó esta "locura"... les voy a contar...

Mi vida era una "rutina perfecta" de la casa al trabajo, del trabajo a la casa, la comida servida y la ropa planchada... toda una maravilla. Los fines de semana se compartían piñatas, primeras comuniones, paseos familiares, asados y domingos en la casa de los papás. Y no es que esté diciendo todo esto en tono irónico, esos planes me gustaban, eran mi vida y para mi eran perfectos. De lunes a viernes trabajaba en algo que no me hacia sonreír y así dure 9 años de mi vida... si, 9 años...pero me pagaban por estar ahí,  entonces era parte de esa "zona de confort" a la que el ser humano a veces se mal acostumbra, sin importar si lo hace feliz o no...


Un día cualquiera mi excuñado me contó que existía una "cosa" llamada twitter, que era la locura... me acuerdo que ese día me registré y no entendí NADA!! (como a muchos nos pasa), 2 meses después en el trabajo me dieron una BlackBerry y se me dio por instalar la app en el celular... ese día me convertí en una twittera oficial :). Uno de mis primeros tweets fue a la cuenta de @Sipoteburrito y para suerte mía me gané un burrito, pero debía enviar mis datos por DM... jajajaja... ignorancia absoluta, no tenía ni idea qué era eso... así que acudí a un ex novio que me encontré por esta red y muy amablemente me explicó qué significa eso y estuvo como una hora explicándome tips y recomendándome gente divertida e interesante a la que podía seguir... me habló en su momento de @Hyperconectado, @Adrianitaca, @Tuiteretera, @OmarGamboa y leerlos, era realmente divertido e interesante. El primer artista que seguí, obviamente, fue @CarlosVives (él no escribía nada en ese entonces) y así poco a poco fui creciendo mis "SIGUIENDO" aunque mis "SEGUIDORES" eran más bien pocos, casi contados con la mano.

Poco a poco la red se convirtió en algo que revisaba constantemente, les sabía parte de la vida a algunos. Twitter empezó a "sacar" la parte amable que había en mi. Es en serio, a mi jamás alguien me había dicho que tenía una sonrisa bonita, fue en twitter donde me dí cuenta que si sonreía más seguido y mostrando los dientes me veía mejor ;) así que empecé a utilizar siempre un avatar agradable y sonriente y eso marcaba la diferencia. Se puede decir que a punto de "sonrisitas" gane followers y followers ;).

Mi vida hasta ese punto seguía con la "Rutina Perfecta", pero cuando llegué a los 1.000 seguidores (a punto de sonrisitas jajaja) y gracias a una que otra campaña publicitaria que había apoyado en Facebook, las agencias vieron en mi, eso que llaman una "influenciadora" y eso era divertido, me pagaban por twittear!! jajajaja por escribir lo que yo pensaba, por probar marcas, por ir a sitios nuevos y contar como me parecían.

Pero la "rutina perfecta" empezó a tomar otro rumbo, amigos nuevos, contactos interesantes, una vida social no agitada pero si diferente, me quité una venda de los ojos que me hizo sacudir en una realidad que tal vez no me gustaba tanto... pero bueno, cosas de mi vida personal ya las he contado en otros post entonces no vale la pena repetirlos por acá.

Empecé a disfrutar mucho más mi "freelance" en Redes Sociales, a tomarlo diferente, twitter y facebook me estaban dando $$. Fui consciente de eso en el momento en que se me cruzó alguien que marcó una influencia especial en todo este cambio y me hizo querer y aprovechar a mi beneficio las redes sociales. @OmarGamboa el mismo que al inicio de todo esto me recomendaron seguir porque era considerado uno de los mejores twitteros del momento (y sigo pensando que es así, todavía sus tweets me hacen reír) . A él le empecé a aprender que esto no era un juego, que de acá podían salir mil proyectos y que era probable que pudiera vivir de ellos.

Era el momento del cambio, era necesario trabajar en algo que me hiciera feliz, de lo que yo pudiera aprender y por "causalidades" de la vida, me fui de aquella empresa, de aquella "zona de confort", pero a los 15 días, ya estaba aplicando para el cargo de Analista de Redes Sociales de una de las compañías más importantes de Colombia. La prueba (que orgullosamente digo que gané, porque competía con más de 25 personas para un sólo cargo),  era mía y acá estoy, aprovechando cada minuto, aprendiendo de todas las situaciones, problemas, "chicharrones", triunfos, reconocimientos y premios.

¿Qué si twitter y facebook han cambiando mi vida? pues claro que si, ahora tengo un círculo de amigos, pocos en el llavero, pero muy buenos amigos. He compartido experiencias bonitas y no tanto con muchos de ellos, me han "sacado" la piedra en twitter, he dicho mil veces que Facebook es del diablo, he querido no volver a saber de redes sociales, pero son más las satisfacciones que las decepciones. Por ejemplo, le debo mil alegrías y orgullos a los Premios TWCo, los quiero y los defiendo como propios, me han hecho llorar, pero con toda seguridad me han hecho reír mucho más. Ahora soy una mujer más segura de mi misma, de mis capacidades, de mis actitudes y aptitudes, soy feliz porque con mi interacción en redes de alguna manera les sirvo a otros, hago sonreír a unos tantos y puedo influir en muchos aspectos para otros.

En twitter volví a encontrarme con el amor, a tener una ilusión que me hace sonreír todos los días. Por las redes sociales comparto lo que me hace feliz, lo que me pone triste, lo orgullosa que estoy de mi hija, lo importante que es mi familia. Ustedes conocen gran parte de mi vida y lo permito porque han hecho parte de esta historia.

Por eso hoy con muchos más sueños, proyectos e ilusiones puedo decir con total orgullo y seguridad, gracias Redes Sociales por cambiarme la vida y darme la oportunidad de ser un poquito más feliz.



CRÉDITOS:
Fotos Archivo personal

lunes, 17 de diciembre de 2012

Gracias Millos por hacerme feliz

Por Sanpalqui




Yo sé que mi blog es para contar esas historias que nos pasan a muchas, donde lloramos, nos preguntamos ¿por qué me hizo eso? ¿por qué todos los hombres son iguales? pero esta vez no será así... hoy esta entrada se la quiero dedicar a mi equipo... a Millonarios... el que me hizo llorar... pero de felicidad.


 Domingo 16 de diciembre, 12:45 pm y suena mi celular, era mi mamá: "Apúrate que tu hermano dice que a las 2:00pm se van para el estadio"... salí corriendo como una loca, mi Sarita estaba lista, con su camiseta de Millos bien puesta... yo, hasta ahora me estaba vistiendo... me alisté muy rápido, quería llegar al Campín yaaaa!!!, había estado muy triste los días anteriores y ese domingo quería darme la oportunidad de no pensar y ser feliz... 

Llegué muy rápido a la casa de ellos, mi hermano y mi papá estaban alistando la bandera, mi mamá sirviendo el almuerzo (no se pueden ir sin comer antes algo) Sarita corría por el apto con mi vuvuzela, pitando suavemente, para que nadie le dijera nada y yo los veía tan emocionados que me empecé a poner nerviosa... pensaba... "un equipo de 11 futbolistas, no puede jugar con la ilusión de tanta gente... es imposible que no ganemos..." 

Listos todos, nos subimos al carro y puedo casi asegurar que sentía más nervios en ese momento, que cuando iba en el carro rumbo a la iglesia el día de mi matrimonio... creo que en últimas lo del matri ya era casi "asegurado", lo de Millos no sabíamos... jajajajaja. Sacamos las banderas por las ventanas, la gente nos miraba, pitaba, muchas camisetas azules... mucha gente al rededor del Campín, todos nos cuidabamos con todos, era demasiada gente y volvía a pensar lo mismo... "no puede un equipo jugar con nuestra ilusión". Pasando las requisas y revisiones, cuando nos paramos frente al Estadio el corazón se me quería salir... iba a entrar al Campín a ver a mi equipo en una final... la foto respectiva con las banderas, camisetas y vuvuzelas y algo que no podía faltar... una sonrisa de oreja a oreja que sólo la gente feliz puede hacer.

Pero no les puedo describir la emoción que sentí cuando entré a nuestra localidad y veo esa cancha, verde perfecta, con miles y miles de personas con su camiseta azul, fue un momento increíble. Nos acomodamos en nuestras silla, mi número, la 73 y acto seguido mi hermano dice: "Si Millos es campeón, me rapo la cabeza" Ohhhh por Dios... vamos a ver si lo cumple. En ese momento el señor que habla por los alto parlantes del estadio, le daba indicaciones a toda la tribuna de Oriental y les decía que a la cuenta de tres iban a hacer el primer ensayo del recibimiento... al contar 1,2,3... levantaron unos carteles al mejor estilo de los Juegos Olímpicos (guardadas las proporciones) y formaron la frase : "Millos por la 14", me volví a emocionar. 

Y llegó la hora, los equipos salieron a la cancha, los papelitos de colores volaron por todo el estadio, el ensayo de la tribuna Oriental funcionó a la perfección, la frase se vió "divina", los himnos no se cantaron, se gritaron y el pito inicial, hizo que más de uno nos encomendáramos al Dios azul que aseguramos, es hincha de Millonarios. 

Durante el partido grite, salté, me desesperé... yo fui de las que grito mil groserias cuando entregaban mal el balón, cuando hacian falta, cuando le rompieron la cara y no nabía expulsado. Yo era de las que gritaba cuando el Bolillo se paraba del banco... pero no porque fuera el director técnico del contrincante... sino por su episodio de "macho agresivo"que tiene a su espalda, en fin... todo el segundo tiempo me repetía, no podemos ir a penaltis, no podemos ir a penaltis... y tenga... les voy a ser sincera... en algún momento perdí la fe y pensé que iba a salir por la puerta de ese estadio hecha un charco de lagrimas... pero bueno... nada... sólo veía a mis vecinos de silla ... que ya no eran tan vecinos... eramos los más "parceros" de todos, compartiamos el mismo sentimiento.

Empezaron los cobros desde el punto penal y más de 20 mil personas tenían el corazón en la mano.... y yo era una de esas. Muchos se tapaban la cara, otros se quedaron sentados, otros se salieron porque no aguantaron el voltaje y yo, ahí parada, mirando a mi alrededor, como cobro tras cobro se encomendaban al Dios del Fútbol. Uno y otro y otro, hasta que un error del contrario nos hizo palpitar una vez más, pero esto era peor que una montaña rusa, que una relación disfuncional... un error nuestro nos vuelve a dejar en el límite. Cada vez que le tocaba el turno al azul, el estadio quedaba en silencio absoluto, concentración total, en cambio cuando le correspondía a el DIM el ruido era ensordecedor. Pero no les voy a narrar cobro por cobro, eso se lo dejamos al noticiero, a los comentarias y periodistas deportivos. Yo les quiero contar lo que paso en esa atajada... cuando el balón rebotó en esas dos manos gloriosas, el Campin estalló a gritos... yo abracé al primero que estaba a mi lado, que ni me acuerdo como se llamaba, lloré, las lágrimas se me escurrieron de la felicidad, el corazón me volvió a latir, pero la alegría más grande y el momento más emocionante fue ver a mi hermano y a mi papá abrazados, llorando de alegría, eso pago los 90 minutos que estos "carajitos" me hicieron sufrir.
 
Me siento muy orgullosa de poder ver a mi equipo CAMPEÓN, de haber estado en el Estadio llenándome de emociones y adrenalina en cada instante, de sentirme orgullosa de llevar una camiseta. Ese día 16 de diciembre de 2012, nunca, nunca se me va a olvidar que todo lo vi azul y que grite: "Campeón, Millos Campeón".


CRÉDITOS:
Fotos Archivo personal
Música: Millonarios campeón - Billos Caracas Boys








miércoles, 12 de diciembre de 2012

Libre Opinión Vs Falta de Respeto


Hola todos....

Yo sé que hace mucho no escribía en mi blog.... lo extraño yo también... y tengo tantas cosas que contarles entre Tu y Yo que pronto lo haré. 

Pero hoy estoy acá con otro motivo, estoy muy molesta y triste... quiero compartir con ustedes mi solicitud de aclaración y rectificación de la "periodista" Virginia Mayer @Virginia_Mayer del portal KIEN&KE @KienyKe con relación al relato que hizo de la ceremonia de los Premios TWCo. Espero tener una respuesta pronto.  


Esta fue la solicitud: 

Señores KIEN&KE Buenas Noches,

 
Quiero ser rápida y clara exponiendo mi queja, inconformismo y solicitud de rectificación.

En primera instancia les escribo como periodista porque me asalta una duda después de leer el artículo que escribió su colaboradora Virginia Mayer , y no sólo con su escrito sino en la manera como reaccionó al recibir comentarios sobre dicho escrito. Este portal de información,  ¿con qué criterio escogen a sus escritores, periodistas, colaboradores y blogueros? ¿Hacen ustedes un filtro para escoger su personal de trabajo?

Les hago estas preguntas, porque considero que un colaborador de un medio de comunicación como el de ustedes, tiene la gran responsabilidad de informar y no hacer todo lo contrario y mucho más importante que eso, tiene una responsabilidad social y es la representación de ustedes ante nosotros sus lectores. A mi criterio un periodista, sin dejar de lado su libertad de pensamiento y opinión, DEBE verificar sus historias, escritos o artículos con VERDADES, porque si se trata de escribir por escribir, cualquier persona tendría la capacidad de hacerlo, pero creo que ese no es el lineamiento de KIEN&KE. 

Muchas de las cosas que relató Virginia Mayer en su artículo publicado en el portal el día 11 de diciembre de 2012, con relación a la entrega de los PremiosTWCo2012, carecen de argumentos y verdades, pero ese no es el motivo de mi queja. Mi inconformismo radica en la falta de profesionalismo y respeto que tiene esta persona al responder algunas críticas o preguntas que le han hecho en Twitter. Se ha referido a personas que hacen parte del grupo de trabajo de los PremiosTWCo de manera grosera y atrevida. Aunque lo hace desde su cuenta personal, considero que ella hablando de un artículo que publico en su página, la hacen representante de la imagen de KIEN&KE como medio de comunicación y estoy segura que eso no es lo que ustedes quieren proyectar.

Quiero adjuntarles a continuación algunos prints que hicimos de las contestaciones "groseras" y "atrevidas" de su periodista para que ustedes, bajo su criterio, tomen medidas y me las hagan saber.


TWEETS con nuestras colaboradora: Paula Gaviria @Pgaviriaa.






















Tweets conmigo. @Sanpalqui
 

















Viendo esto, agradecería que analizaran este caso y como medio de comunicación serio y responsable me dieran respuesta a mi solicitud.

Gracias

miércoles, 18 de julio de 2012

Amiga sin derechos

 Por Sanpalqui

PARA ESCUCHAR:

19 de julio, día del amigo con derechos... cuando leí este anuncio automáticamente pensé (y creo que muchos de ustedes también lo hicieron) ¿a quién voy a celebrarle ese día? ¿Yo seré un o una amigo/a con derechos? o ¿sin derechos?

Y es que de ahí para adelante he leído y escuchado cuanto comentario al respecto ustedes se puedan imaginar. Están los de mente abierta que piensan que ser "amigos con derechos" es uno de los estados ideales del ser humano; están las "indignadas" que se rayan sobremanera con el término y empiezan a "dar varilla" en cuanta red social encuentren para que aquel amiguito se entere, que ellas nunca se consideraron "amigas con derechos". Están los sobreactuados que sienten que todas sus amigas tienen los mismos derechos y dan a entender que tienen todo un harén de "amiguitas"... y por último estamos las que no opinamos nada porque o nos sentimos aludidas, ignoradas o utilizadas.

Para mí el término "amigos con derechos" está mal aplicado... ese rótulo no existe. ¿Derecho a qué? ¿Derecho a meterse en su cama cada vez que se le antoje? ¿Eso es un derecho? Yo no creo, yo lo veo es como una simple necesidad. Si nos ponemos a pensar todo apunta a ese "derecho" o ¿existe algún otro? Si ustedes se remiten a lo más básico que es la definición de "amigos con derechos" en Wikipedia encuentran esto: "La amistad con derechos es una relación de pareja que intenta combinar la vinculación afectiva, los comportamientos y actitudes típicos de una amistad, con la posibilidad de mantener relaciones íntimas o sexuales". En resumidas cuentas llegamos al mismo punto, la necesidad.

Para mí, derecho es igual a libertad, libertad de pensar, sentir y hacer, pero en una relación enmarcada en ese "amigos con derechos" no existe tal... porque usted, por ejemplo, puede llamar, pero no tanto porque ya pasa el límite, usted puede ser compañía, pero en ciertos espacios, usted puede ser especial, pero no a todo momento, usted puede demostrar afecto, pero no enfrente de los demás, usted puede preguntar, pero no esperar respuestas, usted puede dar, pero no recibir, usted puede sentir, pero preferible guardarse el sentimiento, usted puede llorar por algún desplante, pero mejor que él no la vea, usted puede agarrarle la mano, pero por debajo de la mesa, usted le puede dar un beso, el mejor beso del mundo, pero que nadie vea y se entere, usted le puede escribir tweets o mensajes, pero siempre al aire, usted puede sentir celos, pero muérdase un codo porque no debe demostrarlos ni expresarlos, usted nunca es la de mostrar, que le quede claro que es una más del montón... y así un sin número de situaciones condicionadas, ahí no hay libertad... no hay derecho a nada.

 "Amigos con derechos" es una de las relaciones más complicadas de mantener... casi más difícil que un matrimonio y no exagero, porque he vivido los dos escenarios y llego a esa conclusión. ¿Qué si he sido o soy "amiga con derechos"? Pues claro, o si no, no estaría hablando del tema. Lo soy porque decidí serlo, porque aunque sufro (más de lo que debería) sé desde el principio, las consecuencias del juego, el juego en donde al final uno de los dos SIEMPRE pierde y cuando digo siempre es siempre. Me desgasta profundamente la situación, porque cuando me arriesgué, nunca pensé que se me iba a salir de las manos lo que sentía, tanto que voló para llegar y acomodarse conchudamente en el corazón y muy de malas... fue mi culpa... porque entré al juego que no sé jugar, porque le aposté a lo que no soy, porque me creí la fuerte de sentimientos, siendo que los tengo más blandengues que gelatina... porque yo soy así, enamorada, entregada y fiel convencida del compromiso y esas reglas no aplican en esta película.

Pero como mi vida privada es mi vida privada y no voy a contar más de lo que debo, sólo me queda por decirles, que si a usted hoy le regalan una rosita o un chocolate porque tiene el "honorable" título de "amiga con derechos" no se queje, si se metió en ese video fue porque usted sabía lo que le venía "pierna arriba". Si le indigna el rótulo, no se preste para el juego, que la saquen del partido por "W" y si la frase: "Tú me das, yo te doy, pero ni me pides ni te pido y así la pasamos bien y al otro día sin remordimiento". le produce piquiña, rasquiña, mareo, rebote y rabia, decida cambiar el norte de su corazón, para que mañana la vean mejor como un lindo sentimiento y no como una simple necesidad.



CRÉDITOS: 
Imágenes: 
http://guadalajara.anumex.com/anuncio/dia-del-amigo-con-derechos-19-julio/3884525
http://www.ciudad.com.ar/espectaculos/87713/amigos-derechos-manera-cada-vez-mas-comun-relacionarse
http://elespejodemaxwell.blogspot.com/2012/01/la-teoria-del-amigo-con-derecho.html 
Música: Jarabe de Palo - Agua.


martes, 10 de julio de 2012

Yo también fui gorda


Por Sanpalqui


PARA ESCUCHAR:  

¿Un escrito más de gordas, flacas, kilos, sapos desparramados, sobrepeso, anorexia.... ? Pues si, esta vez no podía quedarme callada, ¿porqué? por que yo también fui gordita... y bien gordita.

Y es que cuando le cuento a alguien que hace 3 años pesaba 90 kilos... casi nadie me cree. Tengo que recurrir a la foto y empezar a contar mi historia. Ahora peso 58 kilos y de ser talla 18-20 ahora soy 10-12. Pero eso no es por obra y gracia del Espíritu Santo o por mi fuerza de voluntad para cerrar el pico, tuve que recurrir a los avances de la tecnología, al bisturí, a la aguja y el hilo. Y no me da pena contarlo; sí soy operada, me practicaron un bypass gástrico porque quería mejorar mi calidad de vida, quería verme bonita y quería ser ejemplo para muchos. 

Un día del mes de septiembre del año 2009 me levanté de mi cama, me bañé y fui al clóset y nada de lo que había me gustaba, parecía un retrato, nada de lo que me quedaba bueno me gustaba, me senté a llorar en el piso y odie cada dona, cada buñuelo con natilla de las novenas de diciembre, los perros calientes, las hamburguesas, las papas fritas con helado... etc, etc... si así como sale en las novelas... lloré y lloré, tanto que llegue muy tarde a trabajar y lo peor con el mismo pantalón talla 20 y el suéter de rayitas verticales que estilizan la figura... pffffff!!!

Ese día tomé la decisión, ese día decidí que quería dejar de ser gordita... que gordita... gorda. Estaba cansada que los piropos que me rondaban muy vez en cuando fueran: "es que tienes una cara bonita"o "Tu eres una gordita bonita y con forma", al próximo que me dijera algo parecido seguro le daba una #PatadaVoladora ... :S. En ese momento entendí (como lo decía la Azcárate) es mejor ser flaca que gorda... eso es verdad... es una verdad total y absoluta. No quiero decir con esto que esté de acuerdo con la forma en que abordó el tema esta señora, eso fue indignante y falta de todo argumento, pero desde mi experiencia personal, puedo asegurar y comprobar que si es mejor ser flaca que gorda.

En fin... ese día de septiembre llamé a mi gastroenterólogo, nunca me paso por la mente llamar a la nutricionista, yo no quería un proceso largo de dietas donde bajas de a media libra por mes. Yo quería dejar de ser gorda YA! No en 3 años... es que pesaba 90 kilos... tenía que bajar por lo menos 25 o 30 y eso con dietas y fuerza de voluntad era casi imposible para alguien con poca paciencia como yo. Necesitaba una opción radical y rápida. Al día siguiente ya estaba en el consultorio de mi gastroenterólogo... pero así de rápido como llegué me fui, me bajo del bus. En resumen, él no practicaba ninguna de esas cirugías bariátricas, aunque me explicó todas las opciones, me aclaró que no las ejecutaba. Creo que vio mi cara de tristeza absoluta y remató la cita diciéndome: "Yo no hago esas cirugías, pero si tengo un grupo de amigos médicos que las hacen y tal vez te puedan ayudar, sólo que tienes que contar con 25 millones de pesos para lograrlo". Mis ojos brillaron cual diamante fino y hasta llegué a pensar, "vendo el carro y listo" pero pues tampoco... algo podría hacer.  Al día siguiente fui a la Clínica "Cirugía para la Obesidad", cuando entré vi muchos gorditos... era mi mundo... me sentía hermosa en medio de todos ellos, jajajaja. Mientras esperaba, en las pantallas de la sala, pasaban el video del antes y después de Maradona, Valenciano, El Gordo Benjumea, apartes del programa de TV "Cambio Extremo", todos operados en ese lugar, así que me dije: "estoy en el lugar correcto" estaba decidida a hacer lo que fuera. 

Me llamaron al consultorio y un doctor muy amable y joven empezó a hacerme miles de preguntas, mi familia, mis alimentos, mis hábitos etc. todo su cuestionario terminó con la frase más cercana al paraíso, a mi paraíso en ese instante: "Eres candidata perfecta para un bypass gástrico", yo sonreí aunque en el fondo pensaba, ¿de dónde carajos voy a sacar 25 millones de pesos? y fue ahí cuando aquel joven doctor me llevo a la luna cuando dijo la frase correcta: "te vamos a ayudar y vamos a lograr que tu medicina prepagada cubra esta cirugía, tienes todos los factores de salud necesarios para argumentar esta operación". Les confieso que lo único que me faltó fue salir de esa clínica y saltar en una "pata" a lo Charles Chaplin. 

La tarea no era tan fácil, pero como todo en mi vida, lo que me propongo lo logro, esta cirugía la lograba por que la lograba. El proceso para que la medicina prepagada me cubriera el procedimiento, duró un mes, día de por medio tenía citas médicas, exámenes, tenía que pedir permiso en la oficina y ya me miraban rayado cuando pedía un permiso más. Pero poco me importaba, yo estaba detrás de lo mio. Recopilé cada examen, cada ecografía, radiografía, fotografía e historia clínica en cuanto especialista existiera y me fui a la oficina de mi medicina prepagada, entregué todos los documentos y en 5 días hábiles me llamaban a darme la definitiva. Durante esos 5 días hice dieta, pero no porque quisiera, sino porque la ansiedad no me dejaba comer... reconocí que no era fácil para mi ser gorda, que no era conforme con lo que veía en el espejo, que mi pareja, aunque decía que le daba igual, se le quedaba mirando el trasero a las niñas bonitas y años atrás ya me había cambiado por una flacuchenta (inmunda) pero a la final flaca, sufría porque en los almacenes de ropa las vendedoras me repetían: "que pena contigo, pero no tenemos tu talla", era alguien inseguro, no estaba bien, creía fielmente en mi, pero no creía en lo que proyectaba a los demás. No era feliz y no me da pena reconocerlo así suene superficial y banal.

Y la llamada llegó. Estaba en la oficina, más encamellada que nunca, hasta renegué cuando sonó el teléfono, pero cuando escuche del otro lado cuando me decían: "Le hablamos de *** medicina prepagada", casi me desmayo, las manos me sudaban, los segundos se me pasaron al mejor estilo de un capítulo de "Super Campeones". Cuando la señorita dijo textualmente: "la junta de médicos de *** medicina prepagada que estudió su caso, decidió que su cirugía bariátrica está AUTORIZADA, puede venir en los próximos 3 días a radicar su autorización", lo único que hice fue ponerme a llorar... lloré de emoción, a duras penas la voz me salio para decirle a la persona que estaba en el teléfono, "muchas gracias", colgué y seguí llorando, mi compañera de oficina no entendía porque lloraba, la mire, me paré y salté (esta vez si como Charles Chaplin), volví y lloré, volví y salté y grite.... "me la aprobaron, me aprobaron mi bypass"... a los 8 días ya estaba en sala de cirugía dispuesta a someterme a mi "cambio extremo". Los primeros meses no fueron fáciles, era sólo cuestión de aprender que me caía bien y que no, que podía comer y que no y al año y medio ya no eran 90 kilos en esta pequeña estructura osea, sino 52 kilos que iban perfecto con mi 1.58 de estatura. 

La vida me cambió 180 º, lo que veía en el espejo me gustaba, aunque no era perfecto, estaba muy conforme, los cambios en mi rutina eran tan insignificantes como que ya no llegaba tarde a trabajar por estar pensando que ponerme, cualquier cosa me quedaba bien. Los piropos ya no eran de gordita linda, ahora era diferente, aunque me intimidaban las miradas o los halagos (cosa que todavía me pasa y no he sabido superar) ya llegaba a un lugar y no llamaba la atención por la cola tan gigante, sino por todo y puede sonar creída, pero más allá de eso me sentía era orgullosa de mi, de mi gran paso, de mi gran logro. Me convertí en una mujer más segura de mi misma, hablaba con más propiedad, se abrieron más puertas a nivel personal y profesional, me separé (aunque no atribuyo el 100% de este hecho a mi cambio físico, no puedo negar que tenerme más confianza me hizo tomar decisiones que antes seguramente no era capaz de tomar). Mi calidad de vida mejoró notablemente, podía jugar con mi peque sin terminar a punto de un paro cardiaco, dormía mucho mejor, no roncaba, me sentía bien y eso lo transmitía en mi sonrisa. 

Ahora no soy una 90-60-90, cuando me siento se me sale el rollito de la panza, tengo piel que sobra por aquí y por allá, las estrías y celulitis habitan en mi como en cualquier mujer, y eso no me hace menos ni más... peso 58 kilos y me doy por bien servida... ya no son 90 y espero no volverlos a tener, no quiero volver a ser gorda, porque sufrí, porque no me gustó serlo, porque aprendí a quererme y a saber que mi salud y bienestar valen más que una dona de miel. Por eso puedo asegurar y ser radical en mi opinión, respetando a todas aquellas que tienen sobre peso y aún así son felices, pero para mi, para Sandra Alvarez, es mejor ser FLACA que GORDA.

Pd: Señora Azcárate, con todo respeto y humildad así es que se escribe sobre la gordura, con argumentos y conocimiento de causa... pesar 90 kilos cuando mides 1.58 sí es estar gorda, eso sí es saber hasta que punto usted puede sufrir. He Dicho.



CRÉDITOS: Fotos Archivo Personal

domingo, 17 de junio de 2012

Ese es mi Papá

Ese es mi Papá

Por Sanpalqui

PARA ESCUCHAR: 

Hoy cuando me levanté te recordé con tanto amor y se me vino a la mente ese día cuando tenía como 9 años, en el patio central del colegio, un día de la familia... te acuerdas? si, ese día que toqué frente a más de 300 personas "campesina santandereana" en flauta dulce, te acuerdas? me temblaban los deditos y tu llorabas de emoción y le decías al señor del lado... "esa es mi hija"nunca, nunca podré olvidar tu cara de orgullo, tus ojos llenos de lágrimas de emoción... ese es mi papá, el hombre más buena onda que he tenido en mi vida, bravucón, remilgoso, pero mi papá. 

De esos papás que cuidan a su princesa por encima de lo que sea, de esos papás que nunca te abandonan, de esos papás que cambian la zapatilla en los quince años, de esos papás que lloran cuando te ven llorar y ríen cuando te ven feliz.. ese es mi papá, el único hombre en la tierra que no me ha fallado, firme, siempre conmigo y al pie del cañón. Ese papá que nunca se atraso en el pago de una pensión, siempre trabajo duro y parejo para darme una profesión, nunca me lleno de lujos ni me dio un carro apenas salí del colegio, pero si me ayudo, con coscorrones, a hacer las tareas y planchas de dibujo técnico "casi" perfectas. Ese señor morenito y barrigón que a veces no se le entiende lo que refunfuña porque la mitad de la frase se le queda entre los dientes... le debo lo que soy. Ustedes que siempre dicen que sonrío bonito, fue él el que me enseño que sonriendo puedo quitar las piedras del camino, así pesen toneladas. Las personas más cercanas a mi saben que soy disciplinada en mis cosas y es porque él, a su manera, me enseñó que el que es disciplinado recibe frutos por su entrega.
Ser consentida para algunos es un defecto terrible, para mi es un honor, porque soy la consentida del papá, de mi papá... ¿qué eso me hace sufrir más en la vida? no me importa, es que en estos tiempos tener un papá como el mio es un privilegio, saber que puedo en cualquier momento agarrar el teléfono, pedir ayuda y llega mi barrigoncito a darme "cantaleta"... pero en últimas me soluciona la vida.

¿A quién le sacó el mal genio Sandra? Pues al papá... si, ¿y qué? ese mismo carácter ha hecho que muchas veces me haya salvado de mil problemas y circunstancias, aunque también me ha hecho cometer unas "burradas" que si mi papá supiera se arrepentiría de que su "linda" hija le haya heredado semejante "don". Y es que así como ha hecho una excelente labor como papá y me encaminó a ser una persona de bien, siendo objetivos, mi papito cometió un par de errores que es bueno confesar para hacer catarsis de la situación. Ese morenito barrigón, me enseñó a no equivocarme, pero se le olvidó explicarme que equivocarse también tiene sentido, me dejó caer muchas veces, pero nunca me dejó golpear duro para aprender, por eso es tan complicado para mi recibir críticas, por eso con una simple palabra usted me puede desmotivar de la manera más fácil y derrumbar todo mi esquema...y no es que le atribuya todos los defectos a mi papá, ni más faltaba, pero si puso su granito de arena indiscutiblemente.

Papá: No tengo el remordimiento que tal vez tienen muchos, porque cuando he querido te he abrazado, besuqueado y dicho que te amo... ruego a Diosito que sigas dándome "lora" toda la eternidad... yo sé que te tienes que ir algún día, pero trato de no pensar en eso para no dejar de sonreír... te pido perdón si te he fallado, porque aunque no me lo digas, sé que sufres por mis fracasos y te juro por el amor de mi pequeña que todos los días hago las cosas para que te sientas orgulloso de mi.. así como cuando tenía 9 años y tocaba la flauta.


CRÉDITOS:
Imágenes: Archivo Personal
Música: Mi querido Cascarrabias - Alci Acosta.